Detente un momento y piensa: ¿Cuántas bolsas plásticas estoy utilizando a la semana?

Una pequeña prueba para iniciar:

Cuando vas al supermercado, ¿Llevas tu bolsa de tela para empacar?

¿En el restaurante siempre pides pitillo?

¿En tu oficina o trabajo, llevas tu propio vaso -no desechable-?

¿Pones el aguacate, la papaya, el melón, en bolsas plásticas?

¿Decoras tus fiestas con decenas y decenas de globos de látex?

¿Eres del team: reciclar?

¿Reutilizas las bolsas plásticas?

¿Usas el film plástico para envolver todos los alimentos?

¿Las bolsas de basura, solo las llenas a medias?
Las respuestas que has dado son personales y lejos de generar un juicio, queremos acompañarte en este camino de transformación, un proceso en el que todos debemos participar. Nos enseñaron que es fácil señalar, pero hoy queremos ir más allá: transformar el juicio en acciones concretas que favorezcan al medio ambiente y eduquen con el ejemplo a quienes aún no han asumido un compromiso firme. Porque es momento de decir: menos plástico, más conciencia, más coherencia y más planeta.
Cada 3 de julio se conmemora el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, una fecha que nos invita a reflexionar sobre el impacto ambiental que generan los plásticos de un solo uso y que busca promover una transformación en nuestros hábitos de consumo.
Este día nació en 2008
como una campaña ciudadana en España.
El objetivo: Visibilizar un problema
que sigue presente en nuestra vida cotidiana.

Las cifras son claras y preocupantes:
- Cada año se consumen más de
500.000 millones de bolsas plásticas
en el mundo (unas 160.000 por segundo).
- Menos del 10 %
de estas bolsas se reciclan.
- El resto termina en vertederos,
mares, suelos o quemándose,
lo que agrava la crisis climática.
Comprendamos qué son los plásticos de un solo uso
Son aquellos productos fabricados con plástico que están diseñados para ser usados una única vez para luego desecharse. Su uso generalmente es muy corto; paradójicamente estos productos pueden tardar siglos en degradarse, de ahí, la importancia de crear conciencia para evitar su consumo y poco a poco aprender a darle un mejor uso y extender su vida útil para evitar que se convierta en basura que contamina el medio ambiente.
Ejemplos de cómo puedes alargar su vida:
• Utilizándola como bolsa de basura.
• Llevándola varias veces al supermercado.
• Empacando cosas que requieras más de una vez.
• Emplearla como materia prima en proyectos de manualidades.
• Finalmente llevarla a la caneca de productos reciclables.
Algunos productos plásticos que comúnmente se utilizan:
Bolsas plásticas, pitillos, cubiertos plásticos, platos desechables (los de icopor son incluso más dañinos), botellas de agua, empaques de comida, globos o bombas, y otros tantos artículos.
Decidir no usar una bolsa plástica o minimizar su consumo puede verse como un gesto pequeño, pero cuando muchos se suman en este propósito, el resultado positivo impacta a favor del medio ambiente. Este 3 de julio es la mejor oportunidad para decidirte y ayudar a proteger al planeta.
Fecha de publicación 01/07/2025
Última modificación 03/07/2025