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¿Te cuesta negociar? Técnicas para fortalecer esta habilidad

¿Te cuesta negociar? Técnicas para fortalecer esta habilidad

¿Te cuesta negociar? Técnicas para fortalecer esta habilidad

 


Negociar es una palabra que generalmente nos lleva a pensar en grandes reuniones de trabajo, acuerdos con jefes, negocios importantes y no siempre es así. Negociar, es una habilidad con la que nos relacionamos diariamente: en la casa, la escuela, el trabajo o donde quiera que estemos, ahí hay un ejercicio de negociación implícito o explícito.



Por ejemplo, cuando estás en casa y tu hijo pequeño acaba de llegar del colegio y te pide permiso para encender la televisión. Previo a esto, ya han tenido conversaciones y se ha establecido que cuando llegue de estudiar debe comer, descansar y realizar sus tareas, una vez las finalice, puede encender el televisor. El acuerdo previo ya está dado.

Sin embargo, el niño sin haber realizado sus responsabilidades quiere, aun así, ver televisión. Ahí, entras como negociador, pues eres quien permite o no que pueda hacerlo, donde a través de argumentos claros defiendes la posición inicial. Si cedes no una, sino varias veces ante un niño pequeño y le permites encender el televisor, demuestras que estás fallando como negociador y debes potenciar esta habilidad. Porque en la vida real, se negocia de manera permanente con tus hijos, pareja, jefes, compañeros, amigos y colegas.

Además, si en el ámbito laboral o profesional sientes que te cuesta negociar, es hora de tomar las riendas y tener presentes algunas recomendaciones para hacer que el ejercicio de la negociación no sea una práctica que te lleve a la frustración.

 

Empecemos con algunas pautas para comprender cómo se negocia de manera ética y efectiva.
Haz clic sobre cada recuadro para ampliar información:

 

Siempre sé transparente
1. Siempre sé transparente

 


1. Siempre sé transparente.
Esto aplica en todos los contextos. Para negociar debes ser honesto y respetar los valores que has construido a lo largo del camino. Cuando negocias y sobrepasas los valores, no has ganado, has perdido.

 
1. Siempre sé transparente

 

Prepárate, documéntate, infórmate2. Prepárate, documéntate, infórmate


2. Prepárate, documéntate, infórmate.


2. Prepárate, documéntate, infórmate.
Para negociar de manera acertada es muy importante plantarse como un estratega y esto lo logras cuando dominas el tema. En las negociaciones no se deja nada a la suerte o al azar. Debes planear, esto te permitirá tener firmeza y una postura clara en lo que esperas de esa negociación. Puedes hacer uso de algunas fichas informativas donde tengas datos claves que no quieres perder de vista.

 

Escucha con atención a la otra persona3. Escucha con atención a la otra persona



3. Escucha con atención a la otra persona.
Esto no quiere decir que debes permanecer en silencio, debes enfocarte en comprender lo que expone y con esa información iniciar un proceso de indagación o retroalimentación. Negociar es comprender lo que el otro comunica. Si no hay claridad difícilmente podrás negociar, no es el momento de ser tímido. ¡Empieza a preguntar!

 

3. Escucha con atención a la otra persona.

 

Trabaja para obtener una negociación4. Trabaja para obtener una negociación


4. Trabaja para obtener una negociación.



4. Trabaja para obtener una negociación.
Un acuerdo donde las partes ganen y no donde el otro se sienta estafado o engañado. Piensa siempre en qué le puedes ofrecer al otro, en el valor agregado o el plus que la otra persona o empresa necesita, así se genera el “gana-gana”.

 

Sé empático5. Sé empático




5. Sé empático.
La soberbia no es una opción, por eso resulta muy favorable ponerse en los zapatos del otro. Tú tienes tus propias preocupaciones e inquietudes, pero asegúrate de conocer qué le inquieta al otro. La empatía no es debilidad, es una manera de acercarte a la persona con la que esperas negociar.

5. Sé empático.

 

Maneja un buen tono de voz y un buen lenguaje oral y corporal6. Maneja un buen tono de voz y un buen lenguaje oral y corporal


6. Maneja un buen tono de voz y un buen lenguaje oral y corporal.


6. Maneja un buen tono de voz y un buen lenguaje oral y corporal.
Usa un lenguaje claro, preciso, sin rodeos ni tecnicismos, incluso procura no extenderte más de la cuenta. No sirve ser repetitivo, simplemente asegúrate de que el otro haya comprendido los términos de tu negociación. Por otro lado, recuerda que la comunicación no verbal también influye. El tono en el que hables también puede marcar una importante diferencia. No grites o te exaltes, pero tampoco hables a modo de susurro, ten contundencia en tu discurso.

 

Procura hablar siempre en positivo7. Procura hablar siempre en positivo




7. Procura hablar siempre en positivo.
Por último y no menos importante, destaca los beneficios y ventajas de la negociación. No crees falsas promesas, siempre habla desde la verdad y sobre todo, cumple lo pactado.

 

7. Procura hablar siempre en positivo.

 

 
 
 

 


Queda claro que negociar con las pautas dadas y ponerle tu toque personal te podría asegurar que negociar bien, es saber vivir mejor. Es respetar al otro y comprender que un proceso de negociación no es hacer que el otro pierda, sino que ambos ganen.

 

Negociar es el arte de llegar a buenos acuerdos.
Se trata de construir en conjunto con dignidad, ética y respeto.

Negociar es a largo plazo,
buscar acuerdos duraderos y relaciones sostenibles.

 

Cuando se negocia mezclas el manejo de tu inteligencia emocional, tu conocimiento, estrategia y empatía. Nada extraordinario ni mágico, más bien algo en lo que tú puedes trabajar y mejorar. ¡Lo puedes lograr!


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Fecha de publicación 29/05/2025
Última modificación 02/06/2025
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