En un entorno de incertidumbre económica, con envejecimiento de la población y cambios en los mercados laborales, el ahorro se vuelve esencial para la estabilidad de las personas, las familias y las sociedades. Ahorrar permite prepararse para la vejez, alcanzar metas de educación, salud, vivienda y recreación, así como financiar proyectos de emprendimiento y movilidad.
Desde una perspectiva macroeconómica, el ahorro generalmente antecede a la inversión y, por tanto, es un motor del crecimiento sostenible, la productividad y la generación de empleo. Por ello, promover este hábito es un propósito individual y colectivo con impacto directo en el desarrollo del país, y una de las principales invitaciones de una cooperativa.
El ahorro protege metas, bienestar y estabilidad

El ahorro permite prepararse para la vejez, financiar educación, salud, vivienda y emprendimiento.
Y construir resiliencia económica en las familias.
En Colombia, el ahorro nacional representó apenas el 6,2% del PIB en 2025, mientras el gasto de consumo final alcanzó cerca del 93,8% del PIB. Esto indica que una alta proporción de los ingresos se destina al gasto inmediato y limita la capacidad de previsión de los hogares. Al comparar frente a economías desarrolladas, la brecha es evidente, pues las tasas de ahorro están por encima del 10% del ingreso. La diferencia responde también a sistemas financieros más inclusivos, políticas de largo plazo y una cultura de previsión promovida desde edades tempranas.
El modelo cooperativo tiene una ventaja diferencial: pone a las personas en el centro. Los asociados no son simplemente clientes; son copropietarios, participan en las decisiones y comparten los beneficios del valor construido colectivamente. Esta lógica fortalece la corresponsabilidad y convierte el ahorro en una herramienta de transformación social, que va de lo individual a lo colectivo.
En Colombia, el movimiento cooperativo de actividad financiera y crediticia reúne cerca de seis millones de asociados y administra más de $35 billones en activos. Esta magnitud consolida a las cooperativas como uno de los ecosistemas de inclusión financiera más importantes del país.
| Indicador |
Dato clave |
Asociados del movimiento
cooperativo financiero y
crediticio |
Cerca de 6 millones |
| Activos del ecosistema |
Más de $35 billones |
| Rol estratégico |
Inclusión financiera, ahorro,
crédito responsable y
desarrollo social |
Desde sus orígenes, Coomeva concibió el ahorro y la previsión como pilares del modelo cooperativo. Hoy, más de 275.000 asociados realizan aportes sociales mensuales equivalentes al 5% de un SMMLV, acumulando cerca de $1,3 billones. A ello se suman ahorros en Fondos Mutuales por $4,3 billones, destinados a vejez, incapacidad, salud, desempleo y otras contingencias familiares, siendo esta una propuesta fundamental de Coomeva al lograr que los asociados individualmente hagan ahorros de largo plazo, que cierran la brecha pensional y materializan una acumulación de capital para las edades superiores.

Además, la Cooperativa con sus Fondos Mutuales, Bancoomeva y Fiducoomeva han dispuesto diversas alternativas de ahorro para ajustarse a las capacidades y perfiles de los asociados:

Coomeva y sus empresas también han adoptado un plan de modernización
y digitalización de sus canales para hacer mucho más ágil y amigable la experiencia de usuario ahorrador.
Fortalecer el ahorro es construir el futuro.
Y cuando ese ahorro se construye de forma solidaria, con educación financiera, inclusión y herramientas digitales, no solo se protegen las finanzas de las familias: se impulsa el desarrollo sostenible de toda la sociedad.