Inicio » Institucional — Noviembre 9, 2018

La solidaridad empieza en las pequeñas cosas Jeison Aristizábal

“Pequeños actos y momentos son los que transforman el mundo. Yo he vivido la solidaridad y sé todo lo que se puede lograr cuando ayudamos a otros. Con pequeñas acciones logramos grandes cambios”.

Reconocer las muchas razones que tenemos para ser agradecidos; ayudar con lo que se tenga, aun si es poco; y nunca dejar de soñar son los tres secretos para ser feliz que comparte Jeison Felipe Aristizábal y que reflejan su historia de vida.

Jeison es comunicador social y el fundador y director de la Asociación de Discapacitados del Valle, Asodisvalle, ubicada en el barrio Ricardo Balcázar del Distrito de Aguablanca de Cali, que desde el año 2000 atiende a niños y jóvenes de bajos recursos en situación de discapacidad.  

Al nacer, a Jeison le pronosticaron que no podría hacer mayor cosa en la vida debido a una parálisis cerebral severa. A sus 33 años es inspiración para toda Colombia e incluso internacionalmente. 

Jeison compartió su historia y su mensaje el pasado septiembre en el Seminario Exposer de Coomeva. Conversamos con él sobre su vida y dos temas en los que Coomeva tiene el foco: La solidaridad y la felicidad. 

Revista Coomeva (RC): La gente tiende a llamar “especiales” a personas en situación de discapacidad, ¿usted siente que es especial?

Jeison Aristizábal: Soy una persona como todas. Con sueños, metas y ganas de salir adelante. Por supuesto tengo algunas limitaciones ¿pero quién no las tiene? Para algunos puede ser una limitación física; para otros puede ser espiritual o emocional. Mi niñez fue como la de cualquier otro niño. Mi mamá nunca me hizo sentir incapaz o limitado, aunque mi mayor confrontación sí fue en la adolescencia. Me preguntaba ¿por qué a mí? Pero en mi juventud llegó un momento en que dije tengo todo para ser feliz y no necesito ser ayudado, sino ayudar a otros. 

RC: ¿Cuál fue su “punto de quiebre”?

JA: Ese punto llega cuando vemos a otros en peores dificultades que las nuestras. La vida me topó un día con Eliécer, un niño de 8 años que no podía moverse, estaba postrado en una cama y confinado al último rincón de la casa, escondido, sin ver siquiera el sol. Logramos conseguirle una silla de ruedas y luego empezaron a llamarme de diferentes barrios, familias en la misma situación. Sin planearlo en un par de meses ya ayudábamos a más de 150 niños. Lo siguiente fue tener un centro de rehabilitación. Sin recursos, la opción fue pedir prestado el garaje de la casa de mis papás y terminé usándola toda para la fundación.

RC: ¿A cuántas personas hoy les están cambiando la vida?

JA: Hoy ayudamos a 680 niños y a sus familias. Y la cifra sigue subiendo. Pero lo más importante es el cambio del imaginario social sobre la discapacidad, pues ya los niños no se esconden, sino que los sacan a la calle y las familias se movilizan a buscar ayuda. Hoy logramos atención oportuna con terapias a niños de 2 o 3 años; incluso a bebés, pues antes llegaban de 14 o 15 años cuando era tarde. Con esto estamos salvando vidas. La atención y el afecto prolongan la vida.

RC: ¿Qué es para usted la solidaridad y cómo cree que podemos ser más solidarios?

JA: Es cuando me pongo en los zapatos del otro, siento su dolor y me movilizo para ayudarlo.  Es una tarea diaria y no debemos pensar que solo podemos ayudar cuando seamos millonarios, pues la solidaridad está en las pequeñas cosas de la cotidianidad; en visitar a un amigo en dificultades, en compartir lo que se tiene aunque sea poco. Y no se necesita ayudar en África o en la India. La mejor manera es con el que está cerca, incluso empezar con la familia.

RC: ¿Y qué es para usted la felicidad?

JA: La felicidad empieza cuando damos gracias. Al entender que el mundo no está en deuda con nosotros. A veces hay dificultades, pero en ellas está también la oportunidad. Mi mayor mensaje y el que compartí en Exposer fue invitar a la gente a ser feliz. Ser exitoso y feliz empieza en uno mismo cuando agradecemos. Tener sueños e ilusionarse es también parte de la felicidad. Hacer que la vida sea una cadena de sueños y no conformarnos, sino ambicionar la vida en el buen sentido; esto es tener metas grandes. El único que pone límites a los sueños es uno mismo. 

RC: Jeison, usted ganó el reality Héroe de CNN ¿Se siente un héroe?

JA: Eso de ser “héroe” es un reconocimiento y me ha dado alegría. Pero es más una gran responsabilidad, pues todos están esperando lo mejor de ti. 

RC: ¿Cómo podemos apoyar a Asodisvalle?

JA: Pronto serán más de 700 niños los que atendamos. Así que se puede apoyar con alimentos, ropa o sillas de ruedas. Todavía hay gente en una cama esperando ser ayudada.

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