El cuento de mi cuento

La maestra fue tajante, ¡vamos a escribir un cuento!

Esa frase fue tremenda, en ese instante, yo no tenía ni idea de cómo empezar un cuento, mucho menos, cómo meter todas esas cosas que ella nos había enseñado, que la introducción, que el nudo, que la historia, que el final, no…la locura completa. No tenía ni historia ni nada.

Las ideas no llegaban, miraba mi hoja en blanco y sentía palidecer mi cara, mi cuerpo, mis piernas, mis manos, blanco, blanco me sentía; esa hoja era enorme, inmensa, de cuando en cuando me miraba (ella, la hoja), me retaba y puedo asegurarlo en más de una ocasión la vi burlándose de mí, me hacía caritas, muecas, guiñaba el ojo y hasta llegó a burlarse de mis ideas, que continuaban sin llegar.

Me daban ganas de cogerla a… ¡qué va!, sin mediar palabra, de pronto, así no más, salió volando por la ventana y se enrumbó como potrillo muleto al patio central, allí, se engolosinó bailando sobre mi cabeza, subía y bajaba, yo corría tras de la muy…, pero tan pronto la tenía al alcance de mi mano, vuelta a subir, armaba unos giros como de saca corchos y vuelta, una, dos, tres, muchas veces a subir y bajar, vuelta al lado y vuelve a empezar, subía y bajaba, burla va, burla viene…

No sé cuánto duró esta jugarreta, lo cierto es que cuando mis piernas no daban más y a punto de rendirme, la miré fijamente, ella, se quedó quieta, muy, muy en lo alto, me miró, sonrió, tomó impulso y empezó a bajar, yo corría, ella me perseguía, venía tras de mí, soltaba carcajadas y me gritaba, ¡te llegó la idea, te llegó la idea!, corre, corre, escríbela… y así sin más, lenta, muy lentamente sobre mi cabeza se posó.

En ese instante, despacio, muy despacio fui levantando mi mano para tomar la hoja y empezar a escribir. En ese instante, justo en ese momento, sin saber cómo, ni cuando, mi maestra, con voz profunda y con un eco enorme pronunció: “pueden dejar los cuentos sobre mi escritorio”.

Autor: FERNANDO GASCA Asociado Zona Neiva, Regional Cali
Cuentos en los que todos cuentan es el espacio que hemos abierto para aquellos asociados a los que les gusta escribir historias infantiles.

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