El desafío de ser cooperativa en la era digital

La transformación digital marca una nueva realidad para Coomeva. Debemos garantizar que los cambios potencien lo mejor de las tecnologías, sin descuidar a las personas como centro de la organización.

No hay vuelta atrás. A Coomeva le llegó el momento de adaptarse a esta nueva era y encarar la transformación digital.

Los cambios que afronta la Cooperativa y su grupo empresarial son enormes, no solo en lo tecnológico, sino en lo cultural, en la manera como genera y presta sus servicios, y en cómo se relaciona con los asociados y con la comunidad en general.

Por tanto son también muchos los desafíos para ejercer un control social en esta nueva era digital, en especial para garantizar que se maximice el valor de Coomeva como empresa cooperativa.

Una transformación común

Debemos empezar por comprender y tener un consenso sobre lo que significa e implica para la Cooperativa y los asociados entrar en esta “Cuarta Revolución Industrial”.

En esa medida destaco el juicioso trabajo que ha venido haciendo alrededor del tema la Dirigencia de Coomeva, invitando a expertos y realizando importantes foros en torno a la transformación digital.

El crecimiento de nuestra comunidad, que sin duda estará mediado por modernas tecnologías que favorecerán el conocimiento, vinculación y atención de los asociados, deberá también ser cualificado y que los entornos digitales contribuyan a una mayor cercanía, confianza, interés y preocupación genuina por responder a las necesidades de nuestros cooperados.

Las ofertas de servicios deberán reflejar esa diferencia de pertenecer a un colectivo cooperativo, la cual nos hemos esforzado por mostrar y defender. Un desafío clave para el control social, ejercido por los asociados a través de la Junta de Vigilancia, será velar porque estos nuevos servicios de Coomeva potencien lo mejor de las tecnologías y de la revolución digital de la Cooperativa, sin descuidar a las personas como centro de la organización.

Son muchos más los retos que se nos presentan en esta transformación en la que avanzamos, pero lo más importante para encararlos es que Coomeva y sus empresas constituyan espacios de encuentro en los nuevos entornos y canales digitales, donde las personas con un interés común aporten aquello que permite crear un valor también común, lo cual es la esencia de la cooperación.

Esta esencia y la función de la Cooperativa pueden estar en juego si no nos adaptamos y respondemos a tales retos, desde el respeto y cuidado de los valores y principios cooperativos. Estos mantendrán nuestro enfoque e impulsarán la evolución por el camino correcto, para lograr, como lo ha señalado nuestro Consejo de Administración, una inserción digital con sentido cooperativo.

Coomeva está ajustando estructuras y procesos, capacitando personas e invirtiendo recursos en proyectos que llevarán su modelo cooperativo a lo virtual. Por tanto, buscar que ello derive en una mejora de la experiencia de los asociados, usuarios y clientes, y en su satisfacción, debe ocupar la atención de las estrategias.

Esta nueva era digital de Coomeva nos exige un control social que nos permita mantener la inclusión, la democracia, la equidad, la solidaridad y ser siempre la mejor opción para el bienestar de nuestros asociados y sus familias. Así lo estamos entendiendo y es nuestro compromiso desde la Junta de Vigilancia.

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