Cooperación entre cooperativas: Clave para nuestro posicionamiento y vigencia

La unidad del movimiento cooperativo es la base para garantizar nuestra acción en la sociedad, ser cada vez más visibles y asegurar bienestar, prosperidad y democracia económica para todos.

“Los cooperativistas somos como ángeles de una sola ala, que sólo podemos volar abrazándonos unos a otros”, decía el maestro Francisco Luis Jiménez1 para referirse a que el sector cooperativo sólo alcanza esta dimensión, mediante la integración y la intercooperación. El sexto Principio Cooperativo, aludiendo a la necesidad de alianzas estratégicas y a organismos de integración fuertes, reza: “Las cooperativas sirven a sus socios lo más eficazmente posible y fortalecen el movimiento cooperativo trabajando conjuntamente mediante estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales”.

Pero no se trata de unirnos solo para ampliar cobertura o cantidad, sino para posicionarnos, ser visibles, perdurar y mantenernos vigentes como movimiento. “Para expandirse y perpetuarse, el movimiento debe ser uno y actuar como un sistema”2.

La “integración cooperativa” fue formulada como principio en el Congreso de la ACI3 , en Viena, en septiembre de 1966, y luego refrendado en Manchester en 1995, como la clave para servir mejor a los intereses de los miembros y comunidades, y como la estrategia para fortalecer el movimiento cooperativo.

Cooperar para lograr

Mediante la unión, las cooperativas han alcanzado diversos logros en los países. Es el caso de los cambios en decretos gubernamentales sobre pago por desempleo, conseguidos por la Asociación de Cooperativas Valencianas en España en 2003; o el régimen especial de pensiones adoptado en 2007 en Bolivia, logrado por la Federación de Cooperativas Mineras; o lo logrado por la Confederación Paraguaya de Cooperativas al modificar en 2014 una propuesta legislativa y obtener importantes beneficios de exención tributaria; o los logros de la Central Nicaragüense de Cooperativas de Vivienda, que en 2019 fue el primer gremio en obtener los beneficios de la ley estatal de vivienda de ese país; o por la Confederación de Cooperativas de Colombia, que propuso y participó en el debate y aprobación en el Congreso de una disposición normativa que corrigió la inequidad que existía entre las sociedades comerciales y las cooperativas en materia de incentivos a la formalización del empleo, y que logró que las cooperativas financieras no quedaran cobijadas con la sobretasa temporal de renta, fortaleciendo así su papel en materia de inclusión social, económica y financiera; entre muchos otros.

Debemos recordar que las 4.000 cooperativas existentes en Colombia tienen más peso económico de lo que se cree. El 49 % de los colombianos se benefician de cooperativas, y 14%, son asociados (6,5 millones). Aun en vacas flacas crecen por encima del PIB, a más del 7% promedio en los últimos cinco años. Manejan una cartera crediticia cercana a los $20 billones; aportan $14,3 billones en ahorros; y mantienen 165.000 empleos en 500 municipios4.

Organizaciones con un impacto social y económico de esta magnitud necesitan más políticas públicas que las fortalezcan, y para ello se requiere más capacidad de agregación, incidencia y abogacía. Retos relacionados con solidez, capacidad financiera, eficiencia y efectividad de nuestras cooperativas, solo pueden lograrse mediante la integración.

Internacionalmente el cooperativismo también se fortalece con la unión; tarea que viene logrando la ACI y que se ha establecido en los objetivos del Plan Visión 2020, promulgado en 20125 , e incluso con el hecho de haber logrado en 2013 un logosímbolo para todas -Coop-, que más que una imagen, es un concepto común que nos identifica, nos distingue y nos ayuda a tener más eco como movimiento a nivel mundial.

En Coomeva sabemos de la importancia de esta integración y mantenemos nuestra afiliación a organismos de integración en el país y en el mundo (afiliados a 11 organismos en 2018); participamos en sus estamentos dirigenciales, incluso en los más altos niveles; y hacemos parte activa en escenarios de debate, eventos de aprendizaje y reflexión, sumándonos a su labor de promoción, defensa y representación del movimiento cooperativo. Por su parte, las empresas Coomeva han realizado alianzas estratégicas y negocios con empresas cooperativas (redes tecnológicas y otras) y con empresas privadas con principios y valores muy próximos a los nuestros.

El cooperativismo es una importante fuerza económica y social, y un aliado vital para el Estado y la sociedad, como lo reconoció el presidente de la República, Iván Duque, en el 18 Congreso Nacional Cooperativo, donde habló de sacar adelante la política pública para el sector, modernizándolo, apoyándolo y dándole el realce que se merece en todo el territorio nacional.

Cada cooperativa tiene el reto de sumar y aportar a un mejor posicionamiento del cooperativismo como agente de desarrollo, como el modelo empresarial de mayor crecimiento y preferido por la gente, que hace frente a los problemas sociales, que busca un crecimiento con sostenibilidad y mejor calidad de vida para todos.


1 (1902-2009) considerado el principal impulsor del cooperativismo productivo en Colombia y en América Latina, destacado como uno de los más grandes cooperativistas del siglo XX. Citado en artículo del profesor Hernando Zabala Salazar, de la Fundación Universitaria Luis Amigó de Medellín.
2 Zabala Salazar, H. (2012). La integración desde la práctica: criterios y denominadores comunes para la cooperación sectorial. Revista Cooperativismo & Desarrollo, 20(101), 112-131.
3 Alianza Cooperativa Internacional.
4 Cifras de Confecoop.
5 A propósito del Año Internacional de las Cooperativas establecido por la ONU.

Síguenos