55 años de confianza en la cooperación


 

 

Antes de esos años los médicos ejercíamos la profesión de manera individualista y casi aislada. Nos reuníamos para actualizaciones médicas, eventos sociales y obras filantrópicas.

El gremio estaba disperso y además desprotegido. Muy pocos habían previsto una forma de protección con costosas pólizas de seguro para el futuro personal y familiar. No fue hasta que nuestras condiciones laborales cambiaron por cuenta de las reformas a la salud que se dieron, que empezamos a ver esta necesidad de la cooperación y a encontrarle sentido al trabajo unido.

Así que buscando responder a esas necesidades generales y tener un respaldo colectivo se creó la Asociación Médica del Valle, Asomeva, que llegó a congregar hasta 300 médicos del departamento del Valle e incluso en otras ciudades, principalmente en Bogotá.

En Asomeva buscamos ayudar a las familias de los médicos asociados cada vez que uno falleciera o se incapacitara definitivamente. Así cada miembro aportaba $100 pesos y la cuantía final se entregaba a la familia. Pero recoger este dinero tomaba varios días. Para evitar esta demora decidimos crear un fondo con un aporte individual de $300, del cual se usaba lo necesario en caso de calamidad y luego se reponía de nuevo. Pensando cómo organizar estas contribuciones es que llega el cooperativismo, inicialmente con la idea de nuestro gestor Uriel Estrada Calderón.

Lo que pasó después es una historia que hemos venido contando durante 55 años con el nombre de Coomeva. La búsqueda de un seguro para los médicos derivó en una cooperativa, que se creó superando escollos de falta de credibilidad y desconocimiento de las verdaderas bondades de este modelo asociativo.

Incluso al principio yo mismo rechazaba las invitaciones que me hacían, porque pensaba que las cooperativas solo eran almacenes de mal aspecto, pobres o negocios que quebraban. Pero hoy sabemos que es todo lo contrario y vemos que el cooperativismo es la fuerza socioeconómica más grande en el mundo.

¿Cómo logré hacer este cambio radical en la manera de pensar y ver las cooperativas?

Gracias a los valores y principios propios del cooperativismo y que aprendí de mis maestros en diferentes cursos, de las lecturas y de las experiencias en otros países. Cuando se interiorizan, esos valores y principios ideológicos influyen fuertemente en la manera de ver las cosas y son una guía para nuestras decisiones y acciones en un mundo de tanta injusticia e inequidad. Esto me cambió la vida por completo, a tal punto que dejé la práctica y la docencia de la Medicina para dedicarme al cooperativismo, pues encontré en él una forma más amplia de servir a los demás.

Al poco tiempo de la fundación vimos que Coomeva era un éxito y quisimos que sus beneficios llegaran a todos los profesionales del país. Hoy es un orgullo ver que nuestra Cooperativa suma más de 252.000 profesionales, incluso técnicos y tecnólogos, y es el centro de una organización empresarial sólida que respalda los servicios de bienestar para estos asociados.

Creer que es posible

Celebrar estos 55 años significa para mí que es posible fijarse metas realizables y con visión de futuro y por eso es importante perseverar con optimismo.

Cuando nos adentramos en el cooperativismo, aún con poca confianza y desconocimiento, logramos ver que podríamos llegar lejos, pero era imposible proyectar en ese momento lo que se ha logrado hoy.

Los objetivos que nos planteamos los fundadores han sido cumplidos y con creces, pues nunca hemos perdido el norte de ser una organización cooperativa, eficiente, que satisface las necesidades y expectativas de los asociados y cumple con un objetivo fundamental en su creación: El bienestar del asociado a su edad de retiro. Para eso es el Fondo o Servicio de Solidaridad y el Programa Coomeva Vida en Plenitud, ambos con magníficos resultados.

Los profesionales son el principal agente de cambio de una sociedad y facilitar su bienestar es contribuir también al bienestar y al desarrollo del país. Creo que este es el principal aporte de Coomeva a Colombia en estos 55 años.

También logramos que la sociedad viera el cooperativismo con otros ojos y de manera muy positiva. Coomeva ha

sido ejemplo y ha demostrado que una cooperativa no es grande solo por el número de asociados y el volumen de sus cifras económicas, sino por el impacto social que genera, en un perfecto equilibrio entre las realizaciones sociales y los resultados financieros.

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