Inicio » Institucional — Marzo 12, 2014

Víctor H. Pinzón Parra
El poder de las cosas pequeñas

Si intentamos sintetizar el legado y la filosofía que el doctor Víctor H. Pinzón Parra ha dejado a Coomeva en estos 50 años, tal vez sea éste: el comprender el poder que tienen las cosas pequeñas.

Y este legado lo viene transmitiendo desde su papel como co-fundador de la Cooperativa y como gerente de la misma en la década de 1990 y el 2000. El doctor Pinzón Parra fue uno de los que pensó que con pequeños aportes económicos de los asociados se podría crear una gran comunidad, que hoy es la primera cooperativa de Colombia y uno de los grupos empresariales más importantes del país.

El doctor Pinzón supo desde un inicio que un pequeño grupo de personas interesadas, comprometidas y educadas en torno al cooperativismo, multiplicarían los valores y beneficios del movimiento cooperativo y lograrían adherir a otros. Durante los diez años de su gestión hizo crecer más de diez veces el tamaño de Coomeva. Este crecimiento lo alcanzó atendiendo a un pequeño pero fundamental número de pilares: el cooperativismo, el ahorro, la educación y la proyección a la comunidad.

“Mi vinculación con Coomeva fue desde el primer momento en que pensamos en crear la cooperativa. He sido un convencido de que es el cooperativismo la solución para resolver ingentes problemas de la comunidad y del mundo. Desde entonces he trabajado por fortalecer la educación, la información y la comunicación de esta filosofía. Creo firmemente en que cada uno de los asociados debe conocer muy bien qué es el cooperativismo y qué es la cooperativa, porque es cada persona la que la construye” dice el doctor Víctor H. Pinzón Parra.

Nunca ha dudado del poder del ahorro individual. Considera que es a partir de ese pequeño pilar del ahorro en que se sostienen y derivan todos los otros servicios que presta la cooperativa. “Uno de los mayores aportes de Coomeva es convencer a los asociados de que la constancia de un pequeño ahorro de cada persona, la llevará al poder de proveerse bienestar y progreso, no solo para ella misma, sino para su familia y para otros asociados”, menciona.

“Nosotros comenzamos como una cooperativa de ahorro y crédito. Para mí el ahorro es la base fundamental para la riqueza y la economía personal y de un país, por lo que en Coomeva se debe seguir promoviendo, para generar un desarrollo económico y un desarrollo social. Económico por la riqueza que se crea y social por los servicios que se puedan prestar. Es a través del ahorro bien aprovechado e invertido en servicios para el asociado y su familia donde se crea la verdadera solidaridad y la mutualidad”, explica.

En ese sentido, un aspecto sobre el cual el doctor Pinzón ha enfatizado ha sido en el poder de la familia. “Es la familia, como el núcleo, como la unidad más pequeña de una sociedad, la que hace grande a la cooperativa y a los servicios que prestamos. El núcleo familiar del asociado debe ingresar a Coomeva y Coomeva debe ingresar al hogar del asociado para que haya una simbiosis entre lo que es el hogar y la Cooperativa. La Cooperativa debe servirle a toda la familia, pues éste es un fundamento del cooperativismo”.

Está convencido de que para lograr un movimiento cooperativo fuerte, primero se necesitan cooperativistas fuertes. Pero no solo hombres o mujeres, sino niños y niñas, que desde muy pequeños y en su juventud tengan la oportunidad de conocer esta filosofía y volverla parte de su vida.

Entre sus realizaciones en Coomeva el doctor Pinzón también ha enseñado que la plenitud en la vida se alcanza con el goce de pequeñas cosas. Y es el poder de estas cosas pequeñas de la vida, como el compartir de los talentos, las tardes de tertulias y amistades y los desafíos de aprender nuevas ideas, las que le dieron vida y vuelo a uno de los programas insignes de Coomeva dirigido a personas mayores: el programa Vida en Plenitud, del cual el doctor Víctor H. Pinzón es uno de sus principales gestores.

El doctor Pinzón también ha extendido su convencimiento en el poder del localismo. Ha comprendido el positivo y multiplicador efecto que tiene el escuchar a los grupos de asociados en las zonas. Dice que es allí, en las unidades territoriales más pequeñas de donde provienen las verdaderas necesidades de los asociados y también las mejores propuestas para solucionarlas.

Sin duda de las mayores enseñanzas del doctor Víctor H. Pinzón Parra es que de pequeñas cosas está hecha la vida. Por eso mismo tal vez se decidió hace muchos años a dejar su brillante carrera como médico pediatra. Puso a un lado libros y lecturas de cinco años de especialización en Estados Unidos cuando soñaba ser el más grande pediatra de Cali, para poner un pequeño grano de arena para ayudar a edificar el que piensa es el más grande movimiento que podrá cambiar nuestro mundo: el cooperativismo.

“Yo creo que la fuerza y el éxito de Coomeva puede verse y se verá si se mantiene y se fortalece cada vez más ese criterio de identidad cooperativa. Es nuestra identidad dentro del cooperativismo lo que nos diferencia de los demás y como podemos hacer algo por los asociados, sus familias y por la comunidad”.

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