Inicio » De la Presidencia Ejecutiva — Mayo 16, 2016

Estructura de capital en las cooperativas

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Las cooperativas se reconocen como una forma de hacer empresa, que tienen como propósito principal la búsqueda del bienestar de los asociados y de la sociedad en general, y se rigen por valores como los de la solidaridad, mutualidad, democracia y la sostenibilidad. Pero su sostenibilidad y éxito empresarial lleva a una permanente preocupación por cómo desde la cooperativa fortalece su capital, lo crece, lo mantiene y lo obtiene cuando este es requerido por alguna circunstancia, cosa que me ha animado a escribir este artículo con el propósito de aportar a esta discusión tan importante en el movimiento.

¿Cómo es la estructuración de capital en las principales cooperativas a nivel mundial?

En un estudio realizado por Andrews (2015) para la Alianza Cooperativa Internacional, que analizó la estructura de capital de las 300 mayores cooperativas y mutuales del mundo, se encontró que para las cooperativas no financieras el 30% de los activos está financiado con el patrimonio, mientras que el 38% está determinado por otros pasivos, que en su mayoría son aportes sociales clasificados como pasivos por las NIIF. Los créditos comerciales y las deudas bancarias representan un 12% y 7% respectivamente. Las cooperativas financieras y mutuales por la esencia de su negocio están financiadas con depósitos (24%) y reservas por primas (23%), la financiación con deuda es del 8% de largo plazo y 3% corto plazo, mientras que el patrimonio y otros pasivos (en su mayoría aportes sociales) participan con el 9% y 34% respectivamente.

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En cuanto a la conformación del patrimonio de las cooperativas, la mayor participación está dada por los aportes sociales, las utilidades retenidas y las reservas; mientras que el capital externo que han aceptado las cooperativas es más representativo en las que se dedican a servicios bancarios-financieros y seguros.

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En general la formula básica de estructura financiera de una cooperativa tiene como base principal los aportes sociales y la generación de recursos internos (utilidades retenidas y reservas), situación que es obvia y sana financieramente. Para el caso de las financieras esto se complementa con los programas de captación; sin embargo muchas cooperativas encuentran en esta estructura limitaciones a su crecimiento y posibilidades de resolver en mejor forma las necesidades de los asociados y, en algunos casos, amplía el espectro de riesgo ante momentos de exigencia de capital (estrés financiero) y la poca flexibilidad que ofrece el modelo en estas situaciones.

Es importante señalar que los mecanismos de aporte permanente a la cooperativa (cuotas de capital aportados por los asociados) son beneficiosos para la salud financiera de la misma y su gestión de riesgos, pero también reconocer que para que esto suceda debe haber un compromiso de rentabilidad sobre los mismos y la posibilidad de su recuperación en algún momento de la vida del asociado sin la necesidad de retirarse de la cooperativa, con mecanismos como la Amortización de Aportes que contempla la ley colombiana.

¿Qué tipos de instrumentos se han utilizado como fuentes de capital o recursos en las cooperativas?

Los tres mecanismos más frecuentes para la financiación son: instrumentos de deuda, instrumentos de capital y estructuras de grupo empresarial o holding.

En los instrumentos de deuda los más utilizados son los créditos comerciales (cuentas por pagar), préstamos a plazo, factoring, leasing, mecanismos fiduciarios y pasivos con los asociados (fondos mutuales). Otras alternativas son los pasivos no intermediados como los bonos de crédito y bonos subordinados que pueden ser menos costosos pero que no están al alcance de muchas entidades.

En instrumentos de capital muchas cooperativas han introducido herramientas innovadoras con el propósito de incrementar la permanencia de las inversiones y atraer inversiones adicionales, tanto de asociados como no asociados. Entre las alternativas de capital se tienen las siguientes:

  • Aportes Sociales: Es el mecanismo tradicional de las cooperativas, a través del cual los asociados aportan capital como una condición de membresía. Normalmente estos recursos son reintegrables cuando el asociado deja la cooperativa y como incentivo se ofrece una rentabilidad atractiva. Generalmente se tiene la limitante de dar tratamiento legal de captación a estos recursos. Esta figura se ha conocido como Depósitos de Ahorro Permanentes, algo parecido a los que ha surgido con la aplicación de NIIF.
  • Plan capital base y aportes sociales por patrocinio: Son mecanismos muy utilizados en las cooperativas agrícolas. Consisten en que el aporte de capital de los asociados está determinado en proporción al uso de servicios de la cooperativa en un periodo anual. También se utilizó en las cooperativas de ahorro y crédito al establecer una relación aporte a crédito. Los aportes sociales por patrocinio reconocen dividendos o reembolsos a los asociados en función del volumen de transacciones realizadas con la cooperativa, llamados en Colombia Retornos Cooperativos.
  • Varios tipos de aportes sociales: Se distinguen de los aportes sociales básicos (requeridos como condición de membresía) por tratarse de inversiones voluntarias que exigen un dividendo o una tasa de interés competitiva. Se permite su venta a un precio superior al de la inversión. Generalmente los que adquieren este tipo de aportes son asociados de la misma cooperativa, a través de mecanismos de cesión y sería interesante pensar la cesión a nuevos asociados que han sido admitidos en la cooperativa, creando una especie de mercado secundario de los aportes.
  • Aportes sociales apreciables o negociables: Se establecen mecanismos para permitir que los asociados participen del crecimiento en el valor de la cooperativa, atribuyendo a las partes sociales la naturaleza de instrumentos negociables o apreciables. En este mecanismo se destaca una cooperativa neozelandesa llamada Fronterra1, la cual creó un mercado interno con un fondo de inversión que cotiza en la bolsa de valores. Los asociados con aportes sociales de la cooperativa pueden vender a este fondo los derechos económicos, obteniendo así el valor de parte de su inversión en la cooperativa. Este fondo también recauda capital de no asociados que invierten en la cooperativa con un equivalente a un aporte social, sin embargo solo los asociados tienen el control democrático de la cooperativa. Es claro que estos modelos exigen una remuneración y un desempeño de creación de valor de la cooperativa.
  • En las estructuras de grupo empresarial una cooperativa es dueña de un holding que a su vez controla o invierte en un conjunto de empresas. Este tipo de estructuras hace más exigente el ejercicio de conformación de capital de la cooperativa, y proporciona diferentes oportunidades para captar capital diferente de los aportes de los asociados en las empresas o en el mismo holding.

Este tipo de estructura es la que ha adoptado nuestra cooperativa Coomeva, que ha constituido un grupo empresarial donde algunas de sus empresas son sociedades comerciales que facilitan la llegada de capitales o inversionistas e inclusive generan más alternativas de respuesta en momento de crisis, puede generarse capital fresco mediante venta de parte de las empresas o mediante la capitalización directa de las mismas; igualmente los instrumentos de deuda en algunos casos se hacen más expeditos.

La conclusión en este aspecto es que tener otras fuentes de capital adicionales a los aportes y a las utilidades implica compromisos de rentabilidad, cambios en las normatividades para permitir la capitalización y su movilidad, el diseño de formas de gobierno que faciliten la llegada de capitales y la conservación del control en los asociados.

¿Cómo es la actual estructura de capital de Coomeva?

La Cooperativa al cierre de diciembre de 2015 administra recursos por $3,1 billones, de los cuales el 63% está representado por la administración de los Fondos Sociales ($1,9 billones), mientras que los aportes sociales ascienden a $474 mil millones, otros pasivos por $226 mil millones (en su mayoría son aportes sociales clasificados al pasivo por normatividad NIIF), reservas, excedentes y ganancias acumuladas por conversión, generadas principalmente por las valorizaciones de las inversiones. Mientras que las inversiones las podemos sintetizar en inversiones empresariales por $725 mil millones, inversiones de portafolio por $135 mil millones, inversiones en propiedades por $256 mil millones, cartera de créditos por $43 mil millones e inversiones de los Fondos Sociales en títulos de portafolio y bonos subordinados emitidos por Bancoomeva por $800 mil millones.

Es decir que en la Cooperativa matriz se presenta un fuerte apalancamiento en los aportes de los asociados, los dividendos de las inversiones y los propios. Nuestros aportes son mensuales ilimitados (5% del SMMLV) y en una mayor proporción la estructura de capital de Coomeva ha estado soportada en los fondos sociales y en los últimos años se han podido explorar otras fórmulas como la emisión de bonos. En relación con las empresas subordinadas se ha abierto otras posibilidades: en el caso del Banco con las captaciones de asociados y terceros, en salud con la posibilidad de contar con socios estratégicos, y capitalizaciones por parte de los proveedores.

Para las cooperativas es una obligación seguir avanzando en la construcción de mecanismos que permitan fortalecer las estructuras de su capital, ajustando el marco jurídico nacional, procurando la conservación de la esencia cooperativa de las organizaciones, la buena gestión de riesgos y el control de la cooperativa por sus asociados. Lo anterior requiere nuevos pensamientos y revisión de algunos fundamentos del modelo cooperativo, como lo ha planteado el profesor Luis Razeto en su reciente visita a Coomeva.

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