Inicio » Junta de Vigilancia — Noviembre 16, 2012

Democracia

Este término viene de la Grecia antigua; cuna de las formas democráticas de gobierno. La palabra “Democracia” fue inventada por los atenienses para definir un sistema de gobierno de la ciudad, en el cual las decisiones eran tomadas por la asamblea de ciudadanos. En la actualidad una Democracia es un sistema de gobierno que se basa en la participación igualitaria de los ciudadanos en el momento de elegir a quienes van a tener la responsabilidad de gobernarlos. Es decir, una persona un voto.

Junta de Vigilancia Democracia

Pero la definición anterior también implica algunos riesgos, pues el voto de cada persona en igualdad de condiciones es indispensable para el funcionamiento de la Democracia, pero no es suficiente. El ejercicio del derecho al voto no asegura una participación consciente en la propia votación, pues muchos votan sin tener conocimiento sobre lo que están votando. En una práctica muy generalizada, votar es marcar e introducir en una urna. Sin embargo, elegir significa que al votar tenemos conciencia de las opciones que se nos presentan y optamos por una de ellas.

Hoy podemos decir que tenemos un déficit democrático, el cual se refleja en la sociedad civil, en la vida política y en el sector de la economía social. Para cambiar esto es necesario profundizar en la justicia social y elevar el conocimiento de la gente. En relación con esto, Fernando Savater escribió “Los dos valores centrales de la modernidad son, sin duda, la libertad y la vida: a partir de la coexistencia de ambos en el individuo se acuñan la justicia, la igualdad, la solidaridad y el resto de los principios morales cuyo conjunto se engloba en la noción de dignidad humana”.

Para trasladar las anteriores consideraciones sobre la esencia democrática a la realidad cooperativa, debemos partir de la propia definición de cooperativa. Una cooperativa es una asociación de personas que se unen voluntariamente para satisfacer necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes, por medio de una empresa de propiedad conjunta democráticamente gestionada.

El quehacer cooperativo está condicionado por valores y principios democráticos, pero existe preocupación en torno a la capacidad que tienen las cooperativas para mantener su especificidad filosófica, en un entorno rodeado por la cultura del mercado, de la acumulación y de la supremacía del individuo sobre el colectivo y la sociedad.

Nuestro mundo requiere un cambio de actitud y un reencuentro con algunos valores del pasado. La solidaridad y el compromiso social producen más bienestar en la gente, que la acumulación de riqueza. En las cooperativas, el compromiso con los asociados produce más éxito que la maximización del balance.

Bibliografía
Revista Cooperativa Internacional, volumen 37.
Informe de Postulación al Premio Colombiano a la Calidad de la Gestión, Coomeva. Agosto de 2008.

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