Inicio » Junta de Vigilancia — Enero 20, 2014

Construir y reconstruir confianza,
tarea del día en nuestro control social

Una condición esencial para que una organización cooperativa moderna opere es tener confianza en que su control social funcione realmente. El futuro de nuestra organización cooperativa debe seguir apalancado en fortalecer la “cultura de la sinceridad”. Tal cultura tiene como pilar la comunicación honesta y clara.

La Junta de Vigilancia de Coomeva, como su máximo órgano de control social, entiende lo establecido en la Ley 79 de 1988 donde se define claramente el enfoque de las juntas de vigilancia sobre el control social interno, que también puede incluir los aspectos de análisis y control, vigilancia, inspección y emisión sobre la gestión social de la Cooperativa.

Es de aclarar que la fiscalización examina una actividad para comprobar si cumple con la normatividad vigente -fisco se relaciona con dinero-. La auditoría evalúa de manera sistemática, documentada y objetiva la eficacia de un sistema de prevención, de acuerdo con las normas técnicas -auditar se relaciona con oír-. La vigilancia se relaciona con ver; es decir, ver más allá de lo que suelen hacerlo las personas comunes y corrientes. Vigilancia significa observación atenta, monitoreo permanente y percepción aguda.

Por tanto en Colombia se espera que las juntas de vigilancia no ejerzan funciones propias de la revisoría fiscal ni de la auditoría interna. En la práctica estas funciones tienden a confundirse y se deben separar con mejor criterio.

Un control social cooperativo pertinente y de calidad contribuirá a que la gestión social sea el complemento de la gestión económica de la Cooperativa.

En uno de los encuentros de la Asociación Colombiana de Cooperativas se concluyó que las juntas de vigilancia deben orientarse a:

Asegurar el cumplimiento del objetivo social de la Cooperativa.
Monitorear de manera permanente la calidad de los servicios.
Vigilar el cumplimiento de la normatividad vigente.
Transmitir las inquietudes de los asociados.
Verificar el cumplimiento de las decisiones de la Asamblea y del Consejo.
Garantizar el debido proceso de las acciones disciplinarias.
Velar por la adecuada ejecución de los fondos.
Promover la realización del balance social en la Cooperativa.
Hacer seguimiento especial de la gestión democrática participativa.
Vigilar el ejercicio de los deberes y derechos de los asociados.

Bibliografía: Revista Empresarial y Económica del Sector Cooperativo. Septiembre de 2012.

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